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Reanudo mi actividad en el blog. Queda poco para finalizar Todhäuser. También un técnico en Informática me mirará qué pasa con el punto parte y los márgenes que se vuelven locos en este texto. Seguiremos informando.
Pienso añadir parte del Juicio de Nuremberg, donde pasaron todos los militares y criminales nazis, después de la Segunda Guerra Mundial. No tengo muchos datos. Procuraré informarme en los libros de Historia.¡Estad atentos a las recientes novedades!
Acabo de escribir las dos primeras partes. El reciente capítulo muestra la crueldad nazi cuando llevan a los hornos crematorios a un grupo de gitanos y gitanas húngaros, que la noche anterior les habían deleitado con su música y danzas de su país. Ahora empezaré la tercera parte. Debo ir con cuidado y también debo alargar el texto. No quiero que se convierta en un folleto turístico. 
La lucha entre el nuevo capitán de Todhäuser y el sargento de carácter afable con la judía, ascendido a teniente muestra la rivalidad entre ambos. El nuevo teniente favorece los derechos de los judíos. El capitán Dimitreg solamente está obsesionado con una cruel idea: Asesinar, asesinar... Afortunadamente la Historia nos ha dado la razón. Con aquellos monstruos la raza humana hubiese caído en decadencia.
Continuamos escribiendo mi novela sobre la crueldad de los nazis sobre los pobres judíos en un campo de concentración. He endurecido algunas acciones. Seguramente estos actos criminales eran ejecutados por las altas esferas de las SS. El drama se alarga con la romántica relación de un sargento alemán de buen corazón con una muchacha polaca judía. Vuelvo a decir. El drama está servido.
Amigos del blog. No tengo palabras para excusarme. No le puedo dar el seguimiento que querría estos días. La novela de Todhäuser. Historia de un disidente nazi, me tiene absorbido. Llevo casi cincuenta folios. Las ideas se agolpan en mi cabeza como si me hallara en aquel lugar de horror para los judíos. Tendréis más novedades pronto. Sería una lástima. Si una editorial que no sea de coedición no lo acepta, el lector se quedaría sin saber el contenido del mecanoscrito y quedaría inédito. Confiemos que tenga buena suerte en el futuro. No quisiera llevarlo a otra editorial de coedición.
Seguimos escribiendo la larga narración Todhäuser. Historia de un disidente nazi. Sin duda le lector más avispado habrá visto el nombre en alemán de este campo de concentración. Nunca existió. Es objeto de mi imaginación. De esta manera podía alargar la historia e inventarme nombres. Podía imaginar las situaciones, algunas delicadas y otras heroicas. Lo situó entre los campos de Treblinka y Sobbibor, que si existieron. La intriga, el miedo y la angustia en ese lugar están aseguradas. Continuaré con más detalles. Si no me lo publican, aclaro, ni es mi culpa.