Continuamos escribiendo mi novela sobre la crueldad de los nazis sobre los pobres judíos en un campo de concentración. He endurecido algunas acciones. Seguramente estos actos criminales eran ejecutados por las altas esferas de las SS. El drama se alarga con la romántica relación de un sargento alemán de buen corazón con una muchacha polaca judía. Vuelvo a decir. El drama está servido.
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