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No debo iniciar el proyecto pero no no sé que título ponerle. Esperaremos... Ahora viene Sant Jordi y veremos que acogida tiene mi libro, ahora y en los meses siguiente. Espero que Los gigantes del trueno sea del agrado de mucha gente. Solamente por el tremendo esfuerzo de años me merezco alguna recompensa. No hablo de dinero, hablo de los lectores que lo compren.
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Sin duda me inclinaré por publicar el material inédito en una editorial de coedición. Las demás editoriales fuertes de Madrid y Barcelona no sé qué quieren. Pienso que solamente entran por amigos o por recomendación. Me lo imaginaba pero no pensaba que fueran tan estrictos en la criba para seleccionar los mejores textos.
No veo novedades en las editoriales de no coedición. Reconozco que han habido días de vacaciones. Quizás, si me devuelven rechazado el mecanoscrito de Las sombras de los druidas, lo lleve a una editorial de coedición. Como era para una editorial de temas fantásticos, si la reviso y quito temas mágicos quedará un vulgar folleto turístico. Lo podéis leer en una editorial de coedición, pero no prometo nada. No me gusta prometer a la gente cosas que luego no puedo cumplir. Soy demasiado honrado en el mundo literario y como persona por este motivo me golpean algunos con saña. Como veo que Todhäuser y Ucrania era mi hogar tampoco reciben respuestas favorables, a pesar de recorrer todo el país, las añada en un nuevo volumen de coedición. Después de todos los problemas, quizás podáis leer los ejemplares que deseaba inéditos. 
Si en algún momento queréis dejar un comentario sobe mis apartados literarios del blog o sencillamente dar una breve opinión, lo podéis escribir abajo en mi citado blog. No sé cómo reflejará la pantalla mi blog en vuestro teléfono móvil, artilugio que utilizáis con frecuencia. Podéis opinar tranquilamente sobre mis comentarios a otros autores o sobre mis obras. No me enfadaré. De hecho de las críticas -tanto constructivas como destructivas- un escritor aprende. Si queréis dejar vuestro nombre no pasa nada. No voy a enfadarme. Una vez en una red social expresé una opinión negativa sobre una escritora de carácter obsceno y libertino. Enseguida una seguidora la defendió y me insultó. No cambié de opinión a pesar de sus amenazas. Seguía con la misma idea y luego curiosamente la estúpida de la escritora libertina -debía estar informada por su admiradora- me bombardeó con fotografía suyas con su sonrisa de mentira y engaño. Naturalmente no hice caso de esa actitud. Por si fuese poco la red s...
El "amigo" Joan Cavaller me asombra a veces. En realidad su obra de teatro publicada en su editorial amiga Arola, no ha publicados diálogos incoherentes ni parrafadas sin sentido. Ha publicado una obra sobre la tragedia de la DANA de hace dos años en Valencia. Se entiende porque es un tema actual y, además, su esposa es valenciana. No me imagino cómo es esta obra, pues no he acudido por mis dificultades de movilidad a los dos representaciones, pero veo diálogos incongruentes, momento de dolor, como la "planyideres" de la Edad Media y otras épocas. No necesita en sus obras elementos fantásticos como en las mías. Quizás por este motivo la representan. En cambio a mí me negó su ayuda, con todos sus contactos e influencias.
Hubo varios títulos provisionales en la novela. Tenía El año de los gigantes, Los gigantes de la tormenta, Conspiración ante el emperador, El trueno de los gigantes, El año del trueno, etc. Hasta llegué a cambiar nombres y época. Pensaba convertirla en una novela de ficción histórica con un guerrero medieval en la época del imperio germánico. Finalmente volví a los borradores originales. Quedó esta versión que iba pasando al ordenador de unas páginas mecanografiadas. No era una tarea fácil ni creo que en el futuro me la reconozcan. Solamente verán una novela de aventuras o a mí como un seguidor de la obra de Robert E. Howard. Por culpa de La gent del llamp quedará en el olvido y ellos pasarán a la Historia de la Literatura con sus obras sin coherencia. Es fastidioso.
Os dije que el primer encuentro con los fantásticos mundos de Howard se produjo por la vacaciones navideñas de diciembre de 1976. Pero no eran unas vacaciones placenteras en una playa caribeña. Me sometía a un doloroso tratamiento para reforzar el calcio de los huesos en un hospital. Lo pasé mal con el tratamiento y además los huesos quedaron igual, pues la hormona que reparte el calcio por el cuerpo no asimilaba las dosis extras. Con diez años me di cuenta que mi labor sería escribir. No hablo de algunos payasos que descubren su afición literaria más tarde y con sus contactos fastidian a los demás. Yo quería escribir sobre civilizaciones perdidas para distraer a la gente, no para aburrirla o dejarla confusa como pretenden esos payasos. De hecho, uno de mis primeros cuentos -hoy perdido- hablaba de las amazonas. En el comic basado en obras y personajes de Howard vi cómo el guerrero Conan lucha contra un hombre tigre, más parecido a un hombre lobo. Debemos recordar una vez más que los r...