Hoy solamente me quiero detener en un hecho. Un magnífica periodista que conocí, debe tener cerca de 50 años y, decía en su juventud que la obra literaria que debía escribir todavía debía escribirse. Han pasado muchos años y no he visto nada de ella por Internet y por escaparates de librerías. Sé que luego era una buena articulista en Noticias TGN donde yo publicaba relatos de acción y fantásticos. Luego ella llegó a escribir artículos en el Diari de Tarragona. Más alto no se podía llegar. De repente se juntó con la gentuza de La gent del lamp. No me escribió ningún artículo en prensa promocionando mi novela Bianging era el meu somni i altre narracions. Halagaba la tarea de La gent del llamp. Ahora tiene un modesto puesto como secretaria de ellos pero su carrera literaria se ha truncado. O quizás no le entusiasmaba tanto como decía. Si si piensa que estando a su lado va a publicar el gran libro está equivocada.
Reconozco que no soy un héroe. Solamente son héroes los protagonistas de relatos, cuentos y novelas de mi obra. No sé por qué les ha dado a ciertas personas que me harto en citar que fueron héroes al enfrentarse contra la policía de Franco. Yo no podía pues tenía nueve años. Iba feliz con mis comics de Pato Donald y Mortadelo. ¿Por qué debería complicarme la vida? Era un niño con la enfermedad de los huesos de cristal. Ahora no necesitamos a héroes contra dictaduras. Ahora necesitamos héroes que acaben con la constante corrupción de diferentes gobiernos y sus malas gestiones. No sirve de nada refugiarse en el pasado.