En Tarragona como en otros lugares hay escritores creídos y estúpidos y hay escritores modestos que escriben por afición y no se creen los mejores del lugar. No voy a repetir nombres pero lo peor es cuando los creídos y sus amigos editores o políticos extienden sus redes o tentáculos y la Literatura para las persona honradas se convierte en una gigantesca telaraña mortal. Recuerdo que conocí hace tiempo a una brillante periodista, joven y guapa, que me hacía sentir admiración por sus relatos y artículos. Consiguió colaborar en el Diario de Tarragona. En aquella época me habían publicado Bianjing era el meu somni i altres narracions. Le pedí a través de dos direcciones de correos electrónicos que si podía hacer publicidad de mi libro o una entrevista. Nunca me contestó, en cambio vi que se acercaba mucho o al menos simpatizaba con la Gent del llamp. Malo malo me dije. No me equivoqué. Ahora tiene una cargo importante dentro de esta asociación mafiosa y naturalmente no se acuerda de la o...
Parece que hay buena propaganda de mi libro Los gigantes del trueno. Espero que haya buenos resultados en su venta por Sant Jordi. No me interesa el dinero. Lo sabéis quienes me conocéis. No soy un "pesetero" o un ruin por el dinero. Me interesa que el ejemplar llegue al máximo número de hogares posibles y que tenga muchos lectores y admiradores. Luego, la Historia se encargará de encasillarme entre los autores olvidados -lo que más temo- o los autores recordados como Poe, Howard, Seabury Quinn, Lovecrat, Bécquer, Espronceda y un largo etc. Por favor, aunque en la biblioteca de Tarragona aparezca al lado de autores de Tarragona como la detestable Gent del llamp, yo no soy mafioso ni idiota que escribe como ellos.