Una poetisa que conozco era nombrada por una amiga suya. Daba a entender que su segundo libro de poesía no era tan vendible como el primera. La mujer alegó que salió en primavera y por esa época hay poco movimiento literario. No sé qué decir. He visto fotografía en las que su primer libro y en su presentación llenó hasta los topes la sala. Hubo gente que en las hileras posteriores y en la entrada permanecía de pie. Ahora no ha habido tantas ventas. Yo le daré la explicación. El primer libro como novedad capta el interés de amigos y conocidos. Me pasó a mí cuando presenté en el Orfeó Canongí Imperatix Romae i altres narracions, mi primer libro. Mi segundo libro pasó desapercibido. Nadie lo compraba y quienes me conocían no hablaban del tema o preferían evitarlo. A ella le ha pasado lo mismo. Su segundo poemario no tiene la acogida que esperaba. En estos temas se debe ir con prudencia. No se puede confiar en determinadas personas porque cuando llega el día de la presentación no aparecen,...
Solamente se trata de un detalle. La editorial Arola, que tan fuerte se cree con sus amigos Sunyer y Cavaller, en el resto del servicio es un desastre .Lo sé por amigos y gente que se ha puesto en contacto con ellos. El teléfono debe estar de adorno. No contesta nadie. Solamente hay un contestador automático pero nunca te llaman. Hay gente que quiere presentar un manuscrito. En esto, tienen razón, se ponen en contacto con la vieja foca que tienen como secretaria, les da el E-mail, pero si no le interesa el material, ni se dignan a contestarte. Otros llaman para pedir libros atrasados que ni la propia librería pueden conseguir. No les contestan y pierden un cliente. En cambio cuando vienen mis "entrañables amigos" enseguida están localizables y al servicio de ellos. ¡Qué desastre! Para esta actitud monto una barraca de feria, que seguramente acude más gente por interés.