Os dije que el primer encuentro con los fantásticos mundos de Howard se produjo por la vacaciones navideñas de diciembre de 1976. Pero no eran unas vacaciones placenteras en una playa caribeña. Me sometía a un doloroso tratamiento para reforzar el calcio de los huesos en un hospital. Lo pasé mal con el tratamiento y además los huesos quedaron igual, pues la hormona que reparte el calcio por el cuerpo no asimilaba las dosis extras. Con diez años me di cuenta que mi labor sería escribir. No hablo de algunos payasos que descubren su afición literaria más tarde y con sus contactos fastidian a los demás. Yo quería escribir sobre civilizaciones perdidas para distraer a la gente, no para aburrirla o dejarla confusa como pretenden esos payasos. De hecho, uno de mis primeros cuentos -hoy perdido- hablaba de las amazonas. En el comic basado en obras y personajes de Howard vi cómo el guerrero Conan lucha contra un hombre tigre, más parecido a un hombre lobo. Debemos recordar una vez más que los r...
Espero que para Sant Jordi compréis el libro Los gigantes del trueno. No puedo avanzar más detalles de la novela pues, como he dicho antes, se puede enfadar el editor. Solamente os puedo decir que tiene unas dimensiones similares de acción y aventura a La hora del dragón de Howard pues era mi intención. No plagiarla, por supuesto. El primer "flechazo" entre el mundo de Howard y yo tiene una fecha clave. Lo encontré navegando por Internet. Antes por enero, febrero o marzo de 1976, cuando tenía diez años decía que me quería convertirme en escritor. Pero todavía el tema no estaba claro. En diciembre de 1976, cuando me administraban un doloroso tratamiento de calcio para mis debilitados huesos, un compañero de habitación me pasó un comic de Editorial Vértice de Conan el bárbaro. De hecho los comics se basaban en los relatos de Howard. El autor murió de suicidio en 1936, pero el guionista Roy Thomas adaptó su relatos que aparecían en libros recopilados. Leí que era el mundo imagin...