Ha pasado el día de Sant Jordi. Esperemos que haya habido un número bueno de la venta de mi libro. Pero no me ilusiono. Hay bastante competencia y con frecuencia es desleal. En la prensa local de Tarragona ha salido mi libro anunciado. Naturalmente había más de otros autores, pero al menos no ha pasado desapercibido. Esperemos unos días, pero no quiero molestar al editor. En el aspecto de las ventas le preguntaré unos meses después, cuántos se han vendido en total. Ante pasaremos por otros temas pero sabéis que no soy un ruín con las ventas como las anécdotas que se cuentan de los libros vendidos de la escritora Montserrat Palau, obsesionada cada día para ver en la desapaparecida librería de la Rambla cuántos había vedido al día.
Llegó el momento. Hoy es Sant Jordi. Veremos cuántas personas compran mi libro por ser novedad. De momento mi esposa se ha encontrado con una amigo mío y le ha dicho que iba a la Rambla Nova a comprar un ejemplar de Los gigantes del trueno. Espero que haya más compradores. Tengo miedo. El recuerdo de Bianging era el meu somni i altres narracions me persigue. Con frecuencia pienso reeditarlo por si la gente no se sentía atraída por la mala portada. Comprad Loss gigantes del trueno. Tenéis emociones aseguradas.