Reconozco que no soy un héroe. Solamente son héroes los protagonistas de relatos, cuentos y novelas de mi obra. No sé por qué les ha dado a ciertas personas que me harto en citar que fueron héroes al enfrentarse contra la policía de Franco. Yo no podía pues tenía nueve años. Iba feliz con mis comics de Pato Donald y Mortadelo. ¿Por qué debería complicarme la vida? Era un niño con la enfermedad de los huesos de cristal. Ahora no necesitamos a héroes contra dictaduras. Ahora necesitamos héroes que acaben con la constante corrupción de diferentes gobiernos y sus malas gestiones. No sirve de nada refugiarse en el pasado.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.