Seguimos con esta angustiosa espera. Por las mañanas cuando paseo con mi esposa en una pequeña plaza unos chicos y chicas salen la media hora del patio. No sé de qué colegio. Los chicos se dedican al boxeo mientras ellas miran. Yo también soy un espectador. Me dan ideas para mis futuros relatos. De hecho sabéis que me han publicado algunos relatos y un poema sobre la ruda vida del boxeador. No siempre estoy con héroes medievales o seres enfermizos. Recordad en el libro Els últims dies del dictador Valdés i altres narracions y Poesies i contes del trobador errant. El primero puede estar agotado pero en el segundo hay material. Escaso pero es material de aventura.
Ficción y aventuras. El blog de Francisco Javier Parera