Me he tomado unos días de descanso. Sin duda lo habéis observado, amigos ¡Comprendedlo! Había acabado y enviado la novela policíaca a la editorial de no coedición y he envido otros manuscritos inéditos a otras editoriales de no coedición. Estaba un poco cansado. No he escrito nada para la revista Les gralles de Valls hace tiempo. Pensarán que me he muerto. He recuperado el relato El señor de las estepas sobre un episodio de un guerrero nórdico al servicio de Genghis Khan. Fue publicado en la revista Alhucema y fue un éxito, pero paso desapercibido en la recopilación de la engañosa Célebre Editorial. No me extraña. Las malas y podridas gestiones de los señores Pérez Braña y Jordi Matamoros convirtieron el volumen en un fracaso. Reeditaré este relato en otra recopilación. Pero me gusto el tanto que pienso redactar sobre un relato de ocho folios una pequeña novela histórica. No sé todavía que escogeré.
Estos días estoy llevando o enviando mecanoscritos de tramas más realistas como la guerra de Ucrania, dramas, ficción histórica y hasta una nueva novela de misterio a diferentes editoriales de no coedición. Inicia otra ruta giratoria. Es decir, volvemos a jugar a la lotería. Las misma editoriales con otros manuscritos para ver su veredicto, normalmente medio año. Tengo material inédito que si nadie quiere quedará inédito para siempre y con el paso del tiempo se perderá. Si al menos hubiera un estudioso o seguidor de mi obra continuaría mis novelas inéditas para la publicación. Desgraciadamente nadie a llamado a la puerta de mi casa y se ha presentado como admirador y seguidor de mi obra.