Hoy me permitiréis un pequeño paréntesis antes de continuar hablando del falso mundo de los concursos literarios. Por la mañana he entregado a la redacción de Les gralles de Valls un ejemplar de Los gigantes del trueno. Me lo han agradecido e intentarán colocar un relato mío de misterio esta semana, pero desgraciadamente no me pueden asegurar nada porque con frecuencia vienen un cerdo vendedor en el último momento, paga, pone su anuncio y yo me quedo fastidiado. Esperemos al miércoles por la mañana para ver qué pasa. Mañana si no pasa nasa continúo hablando de la gentuza de los premios literarios.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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