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Solamente se trata de un detalle. La editorial Arola, que tan fuerte se cree con sus amigos Sunyer y Cavaller, en el resto del servicio es un desastre .Lo sé por amigos y gente que se ha puesto en contacto con ellos. El teléfono debe estar de adorno. No contesta nadie. Solamente hay un contestador automático pero nunca te llaman. Hay gente que quiere presentar un manuscrito. En esto, tienen razón, se ponen en contacto con la vieja foca que tienen como secretaria, les da el E-mail, pero si no le interesa el material, ni se dignan a contestarte. Otros llaman para pedir libros atrasados que ni la propia librería pueden conseguir. No les contestan y pierden un cliente. En cambio cuando vienen mis "entrañables amigos" enseguida están localizables y al servicio de ellos. ¡Qué desastre! Para esta actitud monto una barraca de feria, que seguramente acude más gente por interés.

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Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
La carrera de la citada periodista ha acabado para mí en un final amargo. Empezó con un bonito cuento sobre una vampira que se alimentaba del frío, no de la sangre. Era original aunque al final dominasen rasgos surrealistas. Fue publicado en una antología de cuentos de Tinet. Así fue cómo la conocí. Sigue una fulgurante carrera en Notícies TGN y en el Diari de Tarragona pero termina como secretaria de esa gentuza. En fin, cosas del Destino.
En realidad, amigos, no me puedo separar de mi tarea de escribir. Ahora estoy corrigiendo páginas anteriores para que tengan coherencia. Sí, que os recomiendo que compréis obras mías anteriores. Un amigo me dijo que quería comprar ahora Els últims dies del dictador Valdés i altres narracions y lo encontró con dificultades. Aunque vendo pocos libros y no soy un genio, la gente los va comprando a cuentagotas y se van agotando. Aprovecho el omento para decir que compréis el reciente, Los gigantes del trueno. Pronto se puede agotar. Si soy pesado con el tema me podéis dejar un comentario con tranquilidad y yo no diré nada.