Continuamos con la novela policía. Ahora vislumbro con más claridad el resto del mecanoscrito. Siguen las incidencias del detective Ferson y su compañera sentimental, Brenda, para investigar el misterio que se esconden en las sectas de los druidas del siglo XX en los años 30. Si esta vez la editorial de no coedición, no la acepta y no la publica os quedaréis sis saber qué pasa. Para remediarlo, podéis leer de nuevo los casos del detective Edwards de de temática similar en Poesies i contes del trovador errant.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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