Ahora, después de la dura respuesta de la dueña de la librería, debo pensar. Tampoco no me quedan excesivas ideas para muchos libros, quizás dos. Pero estos años me siento engañado, aunque se hayan vendido algunos ejemplares. Por diciembre pasado me temía una respuesta de este estilo, por tanto empecé a enviar a editoriales de no coedición otros temas, curriculums, ideas publicables, o al menos más publicables.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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