Ir al contenido principal

¡Bah! El fin de semana se alarga. No veo buenas noticias y mañana, lunes, día laborable, menos. He entregado anteriormente mis relatos a tiempo pero no he visto resultados positivos. Solamente silencio y negativas. En este plan, no me espera nada bueno para el día del libro. Los otros proyectos se retrasan. Hoy en el momento de comer, mi esposa me ha preguntado por esa cara de tristeza que arrastro. Se lo he dicho. Nunca escondo nada mi mujer. Los editores que retrasan su labor. Le he puesto un ejemplo. Imagina una cansado campesino que ha estado su meses cultivando aceitunas y, cuando llega la cosecha, las recoger. Sin embargo lleva los sacos al molino para que lo conviertan en aceite y no hay nadie en el edifico. Está cerrado. Ningún cartel y nadie para sustituir al amo. ¿Qué piensas? Ante esta situación me dan ganas de dejar de escribir y dedicarme a la vida contemplativa de la sabia Naturaleza, la misma que me hado la enfermedad ósea y me ha dejado en silla de ruedas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

          Francisco Javier Parera Gutiérrez es un escritor de Tarragona nacido el 17 de febrero de 1966 y perteneciente al post modernismo literario.           Perfila su estilo y sabe que debe combinar tanto el catalán como el castellano para las diferentes publicaciones.           ETAPA COMO COLABORADOR EN NARRATIVA           Fue colaborador con sus narraciones y poesías en las revistas literarias y comerciales Arrels, Tarragona nostra, Estímul, diari de La Canonja, L'espineta de Tarragona, Diari de Tarragona, L'Om de Riudoms, El faro de Salou, Notícies TGN, Air Malaga, Alhucema y La crida de Cambrils. Actualmente publica de manera esporádica en Les gralles de Valls.            ETAPA EN CÍRCULOS LITERARIOS DE POESÍA           ...
Hoy he empezado a revisar el volumen de los obra de teatro. Hay algún pequeño error, pero no es importante. He visto Carlemany y he comenzado con las dos primeras escenas de Gentil del primer acto. Esta nueva labor promete robarme mucho tiempo.
En la novela de espías, Els últimos dies del dictador Valdés, rechazada cuelmente por Cossetania Editores, me adelantaba un año antes a la terrible pandemia del coronavirus. El agente secreto Rogers debe eliminar también a un científico loco que con un virus infecta los pulmones de las víctimas y mueren. Luego se conquista la ciudad sin explosiones y Muertes de los invasores. Valdés protege a este criminal para que realice sus experimentos. De hecho tenemos una escena en la que me adelanto a la infección de los pulmones. El profesor alemán enseña en unas pantallas de ordenador células de un pulmón sano y luego lentamente se va acercando el virus maligno hasta apoderarse de las células benignas. El científico loco ríe a carcajadas con sus éxitos.