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He improvisado en media hora un relato de espadachines. Ha nacido un nuevo héroe. Se trata del corsario Gelabert. La aventura transcurre entre la España del rey Felipe IV y África. Posiblemente la lleve a Les gralles de Valls. Ahora Terra Ignota Ediciones tiene el mecanoscrito de Poesies i contes del trobador errant y no puedo publicar más relatos del detective Edwards. El lector fiel a mis volúmenes deberá esperar al día de San Jordi para leer todo el ciclo. Si sale por esta fecha... 

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Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
En realidad, amigos, no me puedo separar de mi tarea de escribir. Ahora estoy corrigiendo páginas anteriores para que tengan coherencia. Sí, que os recomiendo que compréis obras mías anteriores. Un amigo me dijo que quería comprar ahora Els últims dies del dictador Valdés i altres narracions y lo encontró con dificultades. Aunque vendo pocos libros y no soy un genio, la gente los va comprando a cuentagotas y se van agotando. Aprovecho el omento para decir que compréis el reciente, Los gigantes del trueno. Pronto se puede agotar. Si soy pesado con el tema me podéis dejar un comentario con tranquilidad y yo no diré nada.
La carrera de la citada periodista ha acabado para mí en un final amargo. Empezó con un bonito cuento sobre una vampira que se alimentaba del frío, no de la sangre. Era original aunque al final dominasen rasgos surrealistas. Fue publicado en una antología de cuentos de Tinet. Así fue cómo la conocí. Sigue una fulgurante carrera en Notícies TGN y en el Diari de Tarragona pero termina como secretaria de esa gentuza. En fin, cosas del Destino.