He conseguido acabar el pequeño volumen Històries de la meva Tàrraco Viva. ¡Por fin! Quedaban por revisar unos pequeños detalles, diría pulir unos detalles. Ahora lo volveré a revisar y el lunes lo enviaré a la editorial. Ha sido un trabajo duro de un mes y medio. Es más difícil transcribir un relato publicado que improvisar un cuento para una revista.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario