Me he tomado el día de descanso. No he escrito nada. Ayer avancé mucho en la saga de Hagen, el germánico pero hoy he decido descansar. He ido por la mañana unos minutos con mi esposa. El frío y el viento no se van, se me clavaban en mis piernas y después de desayunar, hemos regresado a casa. No acompañaba el día. Tenía la mañana cortada y no tenía ganas de continuar con la transcripción. Además, debo ir con calma para que quede bien. Si voy con prisas, las prisas son unas malas consejeras para la preparación de un buen libro. Lo sé por experiencia.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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