Iniciamos un nuevo mes. El viernes pasé por Valls y hablamos sobre los relatos de detective Edwards en la revista Les gralles de Valls. Me dieron buenas esperanzas. La gente de los alrededores los lee, enriquecen la revista, son buenos e intrigantes. Está el problema del vendedor que anuncia su negocio. Entonces se guarda el espacio para el vendedor. Comprensible. Sin embargo, por esta zona tiene buena acogida. Me quedé asombrado. Pensaba que pasaban desapercibidos. Hasta gente de los alrededores iban a la redacción para pedir ejemplares atrasados, interesados con sus peculiares casos. Esperemos que dure.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario