El protagonista de Memorias de Valrojas compone el poema sinfónico Moctezuma, el último emperador de los aztecas. Luego en sueños describe su estancia en Mexica y convive con los aztecas hasta su llegada a Tecnotitlan (ciudad del cactus). Allí conoce el palacio, la capital y la vida de aquella civilización. Después estrena su obra en una sala de conciertos en la segunda parte. La primera está integrada por la Sinfonía número 5 de Mahler. Quise dar una atmósfera de pesimismo. De hecho esta gigantesca sinfonía comienza con una marcha fúnebre. Este clima de melancolía se irá repitiendo a lo largo de la novela. Entonces el aristócrata compositor conoce a la bella muchacha Lavinia. Empiezan los tortuosos romances. En esta obra flota la tristeza. No intentéis buscar optimismo y alguna alegría en estas páginas. De esta manera el libro y la acción van transcurriendo sin olvidar la ficción histórica o la fantasía.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario