Hoy he decidido no complicarme la vida. Me he puesto música clásica como las sinfonías de Brahms o algún concierto de Chopin. Aunque escriba, también se aprende de la música. Para un compositor las notas se juntan con compases y salen las primeras melodías. Lo mismo pasa en la prosa o la poesía. De palabras se forma una frase y luego un párrafo. Jugamos con notas, palabras, etc.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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