Cuando escribo, me dejo arrastrar por la imaginación. No me detengo en detalles o hechos actuales. Quizás la única excepción es Ucrania era mi hogar, pero en general siempre me siento como en una época medieval u otra época más antigua. Veo con pesimismo los tiempos que vienen, de la misma manera que en el siglo XIX el escritor Edgar Allan Poe (1809-1849) también imaginaba la misma visión. Con móviles modernos, Internet, redes sociales y otras programas sofisticados los problemas actuales no se solucionan. ¡Volved a los antiguos libros impresos en papel!
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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