Me gustaría ver mi obra reunida y completa, pero faltan pequeños relatos y poesías que no he querido incluir en mis recopilaciones porque tienen una dudosa calidad. Los artículos periodísticos no me preocupan porque nunca he sentido cariño por ellos. Eran enviados a diarios con algunas líneas que disfrazaban un relato breve. Pero no me siento bien con esta triquiñuela. Me gustaría que en el futuro se reeditasen mis relatos, novelas y poesías. También tengo en preparación obras teatrales, de las que me han publicado dos Gentil y Carlomagno, pero sabéis que ninguna compañía de teatro las quieren representar. Algunos actores y actrices de segunda fila piden dinero por adelantado. Pero... ¿Se piensan que soy el rey? ¡Si yo no he cobrado nada por publicarlas! No quiero dinero, que esperen la recaudación de la taquilla y luego se confiten el dinero ganado. Me gustaría que mi nombre apareciese en la Historia de la Literatura, pero es difícil con la desleal competencia y las mafias de editores, escritores y libreros. No se puede esperar nada bueno con este panorama. Temo caer en el olvido.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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