Por unos angustiosos momentos pensaba que la trayectoria de aventuras de mis personajes, relatos, poesías y mi vida se terminaban hoy. Tengo problemas en los riñones y me iban a realizar una ecografía en una camilla más alta que mi silla de ruedas. Afortunadamente entre un enfermero, una enfermera y mi esposa me han podido subir. Era difícil, pues peso. Luego la prueba. Después bajarme ha sido más fácil pero... ¡Que minutos de angustia! Seguramente La gent del llamp y otros escritores rivales pagarían por ver la escena y por tener fotografías del sufrido evento.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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