Hoy me tomo el día libre. No escribiré o continuaré Ucrania era mi hogar. Además, estoy desanimado. El motivo: por la mañana me han hablado de un maldito doctor que por poco cuando tendría unos 25 años consigue que me quedara en silla de ruedas. Pero lo rehuimos. Me recuperé lentamente de una fractura y pude caminar de nuevo con los consejos de otro doctor. Pero en la próxima fractura a los 39 años, con el tendón de la rodilla derecha roto no me escapaba. Me pusieron con una feroz doctora de rehabilitación, la señora Rosa Bernat y fastidió mis dos rodillas. Por este motivo estoy en silla de ruedas. Pasaron los años y la jubilaron con una multitudinaria fiesta que salió en el Diari de Tarragona. La fisioterapeuta que destrozó las dos rodillas, que seguía instrucciones de ella , ahora es jefa de toda la sección de Rehabilitación de la clínica Monegal. De esta manera va el mundo. ¿Cómo puedo confiar en la justicia? Decídmelo.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
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