Ayer solamente estuve traduciendo una relato de misterio del castellano al catalán. Una mañana para traducir solamente dos folios. Me resulta más difícil traducir mis relatos que improvisar un cuento nuevo ante el teclado del ordenador.
Estos días de verano os podéis imaginar que no hay actividades literarias y yo tampoco no he escrito nada. Ahora espero que siga el proceso de mi volumen Todhäuser, historia de un disidente nazi. En realidad me gustan más los otros relatos pero con frecuencia debo publicar un tema que desea la gente y para el autor es molesto o no le gusta. En estos momentos me preocupa que me pongan en la wikipeda mi biografía literaria, pero esta actividad lleva tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario