Hubo varios títulos provisionales en la novela. Tenía El año de los gigantes, Los gigantes de la tormenta, Conspiración ante el emperador, El trueno de los gigantes, El año del trueno, etc. Hasta llegué a cambiar nombres y época. Pensaba convertirla en una novela de ficción histórica con un guerrero medieval en la época del imperio germánico. Finalmente volví a los borradores originales. Quedó esta versión que iba pasando al ordenador de unas páginas mecanografiadas. No era una tarea fácil ni creo que en el futuro me la reconozcan. Solamente verán una novela de aventuras o a mí como un seguidor de la obra de Robert E. Howard. Por culpa de La gent del llamp quedará en el olvido y ellos pasarán a la Historia de la Literatura con sus obras sin coherencia. Es fastidioso.